Desde América Latina a su mesa: Seguridad alimentaria

Bernardo Guillamon es gerente de la Oficina de Alianzas Estratégicas del BID, que lidera las alianzas institucionales del Banco con el sector público, sector privado, ONG, fundaciones, universidades y otras organizaciones. Ha trabajado para el banco desde 1992.

Bernardo Guillamon es gerente de la Oficina de Alianzas Estratégicas del BID, que lidera las alianzas institucionales del Banco con el sector público, sector privado, ONG, fundaciones, universidades y otras organizaciones. Ha trabajado para el banco desde 1992.

Bernardo Guillamon
Banco Interamericano de Desarrollo / Inter-American Development Bank

Es la tierra de empanadas, arroz y frijoles, y maduros; arepas, ceviche, pão de quiejo, dulce de leche y alfajores. Pero la contribución de América Latina y el Caribe (ALC)  a las mesas del mundo va mucho más allá de antojitos regionales, ofreciendo también algo muy esencial para el desarrollo continuo de nuestro planeta. ¿Entonces—que hay en el menú, exactamente? La seguridad alimentaria o, de acuerdo con la definición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la existencia de condiciones que posibilitan a los seres humanos tener acceso físico, económico y de manera socialmente aceptable a una dieta segura, nutritiva y acorde con sus preferencias culturales, que les permita satisfacer sus necesidades alimentarias y vivir de una manera productiva y saludable. Como se discute en detalle en el informe de 2014 “La próxima despensa global: Cómo América Latina puede alimentar al mundo,” América Latina tiene el potencial para hacer precisamente eso—alimentar al mundo mientras entramos en un momento de incertidumbre (impulsado por el cambio climático y el crecimiento de la población), donde la seguridad alimentaria está lejos de ser garantizada.

Pero para que América Latina juegue este papel la región debe tomar medidas ahora, poniendo en marcha los pasos necesarios para capitalizar su potencial como fuente de seguridad alimentaria mundial y regional. Esta es la meta que AgroLAC 2025 intenta facilitar. AgroLAC 2025 es una nueva plataforma multi-donante creada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en colaboración con The Nature Conservancy, que apoya la agropecuaria sostenible para ayudar a América Latina a alcanzar su potencial productivo. Trabajando con diversos donantes y socios colaboradores, AgroLAC 2025 aprovechará las fortalezas de gobiernos, empresas, ONGs, centros académicos y fundaciones para promover la investigación agrícola, la transferencia de tecnologías y conocimientos a los agricultores regionales, y el empoderamiento delos pequeños agricultores.

La plataforma AgroLAC 2025 se guía por tres áreas claves de interés, trabajando para:

  1. Aumentar el comercio y el acceso a los mercados
  2. Impulsar la productividad a través de la intensificación sostenible
  3. Mejorar la gestión agrícola y ambiental

Un testimonio de su compromiso con la colaboración del sector público y privado, es que también prioriza el trabajo con los gobiernos regionales, el apoyo a ellos, particularmente mientras ajustan sus regímenes comerciales para impulsar la productividad agrícola.

En el lanzamiento oficial de AgroLAC 2025, el próximo 27 de septiembre en la sede del Foro Económico Mundial EE.UU., esperamos crear gran impacto. AgroLAC 2025 ya ha sido reconocida como la plataforma de financiación fundamental en el espacio de productividad agrícola sostenible de ALC, y tiene en lugar las piezas esenciales para la seguridad alimentaria: los recursos naturales, la voluntad política, las prioridades claras y la hoja de ruta para el éxito. Lo que necesitamos ahora es al apoyo de socios comprometidos, actores diversos que pueden complementar los recursos y el conocimiento del BID. América Latina ya tiene la base necesaria para desencadenar un crecimiento agrícola masivo y sostenible. La pregunta es: ¿se unen a nuestro esfuerzo?

 

From Latin America to Your Dinner Table: Food Security

Bernardo Guillamon

Bernardo

Bernardo Guillamon is the Manager of the IDB’s Office of Outreach and Partnerships, which forges and maintains the Bank’s institutional partnerships with governments, corporations, NGOs, foundations, universities, and other organizations. He first joined the Bank in 1992.

It’s the land of empanadas, rice and beans, and sweet plantains; arepas, ceviche, pão de quiejo, dulce de leche and alfajores.  But Latin America and the Caribbean’s (LAC) contribution to the dinner tables of the world goes far beyond delicious regional staples, providing instead something quite essential to the continued development of our planet. So what’s on the menu, exactly?  The answer is food security, or as the World Food Summit of 1996 defined it, when all people at all times have access to sufficient, safe, nutritious food to maintain a healthy and active life.  Latin America, as we discuss in great detail in the 2014 report “The Next Global Breadbasket: How Latin America Can Feed the World,” has the potential to do just that – to feed the world as we enter a time of uncertainty (triggered by climate change and population growth) where food security is far from guaranteed.

For Latin America to play this role it must take action now, putting in motion the necessary steps to capitalize on its potential as a source of global and regional food security. It’s just this that AgroLAC 2025 strives to facilitate.  A new multi-donor thematic funding platform created by the Inter-American Development Bank (IDB) in collaboration with The Nature Conservancy, AgroLAC 2025 strives to support sustainable agriculture, fisheries, and forestry to help Latin America meet its productive potential. Working with diverse donors and collaborating partners, AgroLAC 2025 will harness the strengths of the public, private, academic, and non-profit sectors to expand commitments to agricultural research, the transfer of technologies and skills to regional farmers, and the empowerment of smallholder farms.

The AgroLAC 2025 platform is guided by distinct priorities, striving above all to:

  1. Increase trade and access to markets,
  2. Expand productivity through sustainable intensification, and
  3. Enhance agricultural and environmental planning.

A testament to its commitment to public and private sector collaboration, it also prioritizes working with regional governments, supporting them as they adjust their trade regimes to boost agricultural productivity.

Launching officially on September 27 in the New York-based offices of the World Economic Forum USA, we expect AgroLAC 2025 to make a splash. Already recognized as the core funding platform for LAC’s sustainable agricultural productivity, AgroLAC has the critical pieces for food security in place: the natural resources, the political will, the clear priorities, and the roadmap to success. What we need now is partnership—committed, cross-sectorial actors to complement the resources and expertise of the IDB. Latin America already has the building blocks needed to unleash massive and sustainable agricultural growth. The question is: will you join this journey?